La Personalidad y los Accesorios
Los accesorios son el complemento en cualquier vestuario y contribuyen a resaltar la imagen femenina, por lo tanto hay que prestarles especial atención.
Los accesorios deben combinar en diseño, tamaño y color con el resto del atuendo e integrarse a tu estilo personal.
Inclusive armonizar con tu maquillaje y peinado. Recuerda que no son puntos para llamar la atención. Por lo tanto deben ser discretos. la armonía es esencial al elegir tus accesorios, si eres de estatura más bien bajita, sería ilógico que eligieras un bolso gigantesco. Si el tono predominante de la ropa que has elegido es el rojo, evita los zapatos azules y un bolso verde... ¡No armonizan!
Ten bien presente la hora del día... Por ejemplo evita la formalidad de las perlas y el brillo del cristal de roca en la mañana; sácale mejor partido en la noche. Sin embargo puedes elegir un collar de cuentas de colores que armonicen con otros tonos predominantes en tu atuendo, y que al mismo tiempo se convierta en el complemento perfecto de tu vestuario... Es lo más apropiado.
¿Los zapatos? ¡Importantisimos! Elige siempre diseños actuales, pero que no resten espontaneidad en tus movimientos. Por supuesto los zapatos, el bolso y el cinturón deben guardar cierta armonía.
En cuanto a las joyas, hay una regla infalible: discreción al exceso. ¡Síguela! Y, por supuesto, es fundamental desarrollar un sentido del balance, del equilibrio de diseños, texturas y colores. Por ejemplo, un collar de piedras legítimas no debe ser opacado con una profusión de braceletes, anillos y prendedores (aunque estos también sean legítimos), porque le restaría impacto.
En el trabajo, proyecta una imagen siempre elegante, pero conservadora, sobretodo si se trata de una mujer ejecutiva. Rechaza todos aquellos diseños que puedan llamar excesivamente la atención, aunque quizas sean los más apropiados para otras ocasiones. Evita los escotes exagerados, las telas demasiado reveladoras, así como el exceso de maquillaje, joyas, etc. La oficina tampoco es un lugar apropiado para llevar zapatillas, jeans o modelos muy deportivos o informales.
Cómo usar la ropa para esconder esos kilos de más
Si todos esos dulces y esos bocadillos te hacen tener algunos kilos de más, aquí van algunos consejos para que puedas disimularlos hasta que la actividad física o la dieta ofrezcan resultados.
Adopta una postura recta
Hombros derechos, pecho hacia fuera, estómago adentro. De esta forma, estarás estirando toda la carga de la zona media del cuerpo, haciéndote lucir, sin dudas, más delgado. Asimismo, parecerás más alta y segura de ti misma. Mantén esta postura y lograrás disimular esos kilitos de más. Recuerda que los hombros caídos o vencidos hacia delante son una postura típica de las personas poco exitosas.
Usa líneas verticales
Opta por ropas que tengan líneas verticales, como largos vestidos, camisolas, y faldas rectas. Una bufanda larga o un collar funcionarán de maravillas. Evita las líneas horizontales, particularmente en los sitios donde llevas esos kilos de más (brazos superiores, cintura, caderas o muslos).
Elije colores oscuros
Los colores oscuros hacen que las siluetas parezcan más delgadas, mientras que los colores claros tienen el efecto contrario. Si estás tratando de esconder algo, lo más sensato es que no llames la atención con un color claro o brillante.
Elije lo monocromático
Si quieres parecer más alta y delgada, intenta vestirte en un mismo color de los pies a la cabeza. No sólo lucirás más consistente, sino que crearás una línea vertical (que es adelgazante).
Concentra la atención en tu rostro
Lleva la atención hacia tu cara usando un pañuelo o bufanda extravagante, un collar, o un par de aretes. O, intenta hacerte un peinado distinto al de siempre. Si estás buscando algo divertido y dramático, intenta usando un lápiz labial brillante (y poco frecuente).
Busca estilos "adelgazantes"
Fruncidos en gran cantidad, faldas bamboleantes, peplums, y pantalones de campana, todos contribuyen a ensanchar visualmente tu imagen. Definitivamente, no los uses si estás intentando ocultar esos kilos de más. En cambio, opta por faldas tipo tubo, pantalones rectos, y chales flexibles que formen líneas diagonales y sean benévolos con tu cuerpo.
Usa el talle apropiado
Sólo porque la cremallera ha llegado hasta arriba no quiere decir que la ropa te vaya bien. Si estás excesivamente incómoda, si te derramas por los bordes, o si no te puedes sentar, ese talle no es para ti. Intenta algo más grande.
Busca el equilibrio
Si sueles llevar tus kilos de más en la zona de la cadera, los muslos o las nalgas, busca ensanchar visualmente tus hombros para crear una ilusión de equilibrio. Si la mayoría del sobrepeso se encuentra en tus caderas, opta por colores oscuros en la parte superior y más claros en la inferior para equilibrar la visual. Si deseas lucir esbelta, busca prendas con detalles en la parte central de modo que el ojo sea llevado de arriba hacia abajo.
Es muy posible que puedas manejar todos estos consejos con lo que tienes en tu guardarropa. En cualquier caso, ser creativa será la regla de oro.
Sólo mantente alejada de los estilos que destacan tus kilos de más hasta que consigas volver al peso que tenías antes de las vacaciones. Es una forma excelente de lucir y sentirte genial.
Tratamientos naturales para tu cabello
Aún con todas las ventajas que te ofrece la cosmética, no hay que olvidar que los viejos trucos son los que mejor funcionan: cortarse las puntas para sanear el cabello (es imprescindible un buen corte después del verano), cepillarse el pelo un rato cada día y, para un pelo brillante, un buen chorro de agua fría después de cada lavado.
Aceite tibio para el cabello
Se pone aceite tibio sobre el pelo, se cubre con una gorra plástica de baño o con una bolsa plástica y se deja aproximadamente 30 minutos. Después se enjuaga y se aplica el champú. Los aceites más usados son el de oliva, de palta, de almendras y el de germen de trigo.
Aloe y Sábila
Se licua el centro de 1 hoja de sábila y 1 cucharada de aceite de almendras. Se aplica en el cabello y se deja por lo menos una hora. Mientras la mascarilla está puesta el cabello se siente áspero, pero al lavarlo adquiere humedad y brillo.
Mayonesa
Pon 2 cucharadas de mayonesa y 3 cucharadas de aceite de almendras en el pelo y déjalo 1 hora o toda la noche, dependerá de la condición del cabello. Si está muy maltratado, es seco o largo, puede usarse dos veces por semana. Si es sólo por protección, la recomendación es una vez por semana.
Aguacate
Otro elemento a nuestro alcance que nos puede servir como acondicionador es el aguacate, ya que es rico en vitaminas A y E, en aceites naturales y en proteínas. Si mezclamos medio aguacate (sin hueso) con una cucharadita de aceite de oliva y una yema de huevo, tendremos un acondicionador muy natural. Hay que mezclar todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla espumosa, y luego lo aplicaremos sobre el cabello recién lavado y lo dejaremos actuar durante 15 minutos, para luego aclararlo con abundante agua templada.
(fuente: Feminaactual)










